Curso sencillo de PGP
Capítulo 4: PGPkeys
![]()
4.1 - La
ventana PGPkeys
4.2 -
Opciones de configuración
4.3 - Antes
de comenzar: copiar y revocar
4.4 -
Modificando claves
4.5 - Más
información
4.1 - La ventana PGPkeys
Uno de los elementos más importantes en la criptografía de
clave pública es la administración de claves. PGPkey nos ayuda grandemente en
esa tarea. En primer lugar, veamos qué información nos da la ventana de dicho
programa. Abra PGPkeys y active todas las opciones del menú View (ver). Verá
las siguientes columnas (no necesariamente en este orden):
En primer
lugar, la columna Keys (claves). Verá un conjunto de líneas con un icono en
forma de llave y su nombre. Si siguió las instrucciones del capítulo anterior,
verá la suya (en el ejemplo que usamos, se leería "Pepe Cripto
Validity (validez) Nos indica si la clave se considera "válida",
es decir, si tenemos razones para creer que la clave realmente pertenece a
la persona que aparenta pertenecer. Una clave válida viene representada por
un círculo verde, una inválida por un círculo gris. Nótese que "inválida" no
significa que no se pueda usar, sino que no tenemos certeza sobre su
propietario. Compruebe que solamente una clave tiene validez: la suya
propia. De hecho, aparece la figura de una cabeza junto al círculo (igual
que aparece junto al icono en forma de llave de la izquierda). Eso indica
que la clave le pertenece, es decir, que la clave privada correspondiente a
esa clave pública está en su poder.
Trust (confianza) Si la validez se refiere a la clave, la
confianza se refiere a la persona dueña de ésta. Una clave de confianza (más
correctamente, una clave perteneciente a una persona de confianza) vendrá
representada mediante una barra gris oscura. Si la barra es mitad gris
oscura y mitad gris clara, la confianza es "marginal", es decir, parcial. Si
no tenemos confianza en el dueño de la clave, ésta vendrá con una barra gris
claro. La clave que usted creó será gris oscura con franjas gris claro,
inclinadas y delgadas; esto indica que la clave es de "confianza implícita",
ya que la creó usted.
Size (tamaño) Indica el tamaño de la clave, en bits. Si la clave
es de tipo RSA (icono llave de color gris), aparecerá un solo número. Si es
de tipo Diffie-Hellman (icono llave de color marrón), tendrá dos dígitos: el
primero de ellos es el tamaño de la clave de cifrado, y el segundo el de la
clave de firma.
Creation (creación) y Expiration (caducidad) Indican, como puede
imaginar, la fecha de creación de la clave y la de caducidad. Si la clave no
caduca (lo más habitual), veremos un Never (nunca).
Identificador de clave (Key ID) Es un conjunto de ocho caracteres
hexadecimales, precedidos por "0x", y que identifican la clave. Es de la
forma "0x2113D9F9"
ADK (Clave de Descifrado Adicional)¿Recuerdan que la clave
pública cifra una clave simétrica (clave de sesión), la cual a su vez cifra
el mensaje? Bien, pues una de las cosas que se puede hacer es cifrar con más
de una clave pública, con el objeto de que diversos destinatarios puedan
descifrar el mismo mensaje. La ADK es un sistema por el que cualquier
mensaje se cifra siempre con dos claves: la del destinatario y una
segunda (la ADK) controlada por la empresa o el administrador de red. Este
sistema está diseñado para entornos empresariales, con objeto de que la
empresa pueda tener cierto control sobre los mensajes cifrados por el
empleado (por ejemplo, en caso de ausencia de éste, fallecimiento, o
despido). Aunque su programa PGP no tiene esta opción, es bueno saber cuándo
una clave pública funciona bajo el sistema de ADK. Una clave con ADK viene
indicada por un círculo rojo; sin ella, el círculo es gris. Esta es una
opción que aún no es muy usada. Yo, cuando menos, todavía no he visto
ninguna clave con ADK.
Description (descripción) Nos indica qué tenemos ahí. Los mensajes indican claves públicas (RSA public key o DH/DSS public key), claves caducadas (Expired RSA public key o Expired DH/DSS public key) y nuestro propio par de claves (RSA key pair o DH/DSS key pair). Pero si pincha en el cuadradito que hay a la izquierda del icono con la llave, aparecerán más cosas (ID de usuario, firmas exportables y a veces hasta fotografías). Pronto veremos qué sorpresas nos guardan todavía. Pero antes tenemos que ajustar el programa a nuestro gusto.
4.2 - Opciones de
configuración
Antes de poder seguir adelante, conviene
configurar el programa. Para ello, vamos al menú Edit/Options. Aquí nos
encontramos con siete pestañas. Vamos a por ellas, que son pocas y cobardes.
Primera pestaña: GENERAL. Primero nos encontramos con la
opción Cifrar siempre con clave predeterminada (always encrypt to default
key). Recordemos que, una vez cifrado un mensaje, ni siquiera la persona
que acaba de cifrarlo puede descifrarlo. Eso resulta bastante molesto, porque
no podemos guardar copias legibles de nuestros mensajes salientes. La solución
es cifrar con dos claves: la del destinatario y la nuestra propia. Así
podremos descifrar siempre los mensajes que hemos cifrado. Recomiendo activar
esta opción.
En segundo lugar, la opción Generación rápida de clave
(Faster key generation) Esto permite agilizar la generación de una clave
Diffie-Hellman, gracias al uso de números primos precalculados. No parece que
usar "primos enlatados" disminuya la seguridad, pero tampoco pasa nada por
desactivar esta opción y esperar algo más de tiempo cuando creemos una clave.
Cosa que, por otro lado, no va a ocurrir todos los días.
A
continuación, la opción Frase de descifrado en caché durante ... (Cache
decryption passphrase for ...) junto con un intervalo de tiempo. Como su
nombre indica, permite que la contraseña permanezca en memoria durante el
tiempo escogido. Esto permite poder descifrar diversos mensajes durante ese
período de tiempo, sin necesidad de introducir la contraseña para cada mensaje
una y otra vez. Es una opción cómoda, pero con riesgos: cuanto más tiempo
permanezca la contraseña en memoria, más facilidades se le están danto a un
atacante potencial para capturarla mediante algún troyano o "fisgón". Si
quiere ir a lo seguro, desactive esta opción. La casilla Frase de firmado
en caché durante ... (Cache signing passphrase for ...) hace lo mismo,
pero para los procesos de firma.
El espacio para el bloque de
comentario (Comment block) permite introducir un pequeño comentario que
aparecerá en los archivos o mensajes cifrados o firmados por usted. Puede
poner su ID de clave, algún mensaje personal, o nada en absoluto.
Para
terminar aquí, la opción Borrado de Archivos (File wiping) nos permite
usar una opción de PGP: la de borrado seguro PGPWipe. Cuando se "borra" un
archivo en Windows, el archivo no se ha borrado físicamente. Simplemente, el
lugar que ocupaba en disco se marca como reutilizable. PGPWipe permite borrar
realmente dicho lugar en disco sobreescribiéndolo. Tomando como analogía una
cinta de video, sería la diferencia entre simplemente rotularla "para volver a
grabar" y grabar sobre ella varias veces. Podemos elegir si el programa nos va
a Avisar antes de borrar (Warn before wiping), así como el número de
veces que se va a sobreescribir el archivo.
Segunda pestaña:
FILES (ARCHIVOS). Nos indican la ubicación de tres archivos
importantes. Dos de ellos almacenan nuestras claves públicas (Public Keyring
File) y nuestras claves privadas (Private Keyring File), y llevan los nombres
de pubring.pkr y secring.skr, respectivamente. De forma predeterminada, se
hallan en el mismo directorio donde instalamos PGP, subdirectorio PGP
Keyrings. El tercer archivo, ubicado en el mismo subdirectorio, se llama
randseed.rnd (puede tener otra extensión, como .bin). Es el archivo (Random
Seed File) que guarda información aleatoria, necesaria entre otras cosas para
generar claves de sesión aleatorias. Puede indicar aquí una ubicación distinta
para los tres archivos, !pero asegúrese de que dichos archivos realmente se
encuentran donde usted cree!
Tercera pestaña: EMAIL (CORREO
ELECTRÓNICO). La primera opción es la de usar PGP/MIME al enviar
correo (Use PGP/MIME when sending email Esto permite utilizar de forma
predeterminada el protocolo PGP/MIME, que no tiene sentido explicar aquí, pero
que facilita las cosas al destinatario si el programa de correo electrónico
soporta el estándar PGP/MIME ... y se las complica en caso contrario. Para no
liar las cosas, por tanto, mejor no activar esta casilla de momento.
Las casillas Cifrar, firmar nuevos mensajes por defecto (Encrypt,
Sign new messages by default) se explica por sí sola: automatiza el
proceso de cifrado y de firmado, esto es, cualquier mensaje que envíe será
cifrado y firmado de forma predeterminada. Como no siempre va a cifrar los
mensajes o a firmarlos, no hace falta activarlas ... al menos, por ahora. En
cuanto a la casilla Descifrar/verificar automáticamente al abrir mensajes
(Automatically decrypt/verify when opening messages, es asimismo evidente:
pasa automáticamente a descifrar el mensaje, o a verificar la firma, sin
esperar a que usted lo ordene. Por supuesto, para descifrar se le pedirá la
contraseña, como siempre.
La opción Usar siempre Visor Seguro al
descifrar (Always use Secure Viewer when decrypting) es solamente apta
para ultraparanoicos. Al activarla, se utilizará un tipo de letra
especfialmente diseñado para evitar en lo posible la emisión de señales de
radiofrecuencia por parte del monitor, señales que en teoría podrían ser
recogidas por un fisgón electrónico con equipo adecuado (los denominados
ataques Tempest). Una chuchería curiosa, pero seamos serios. Si el CESID tiene
equipos Tempest (y dudo que alguien más en España tenga acceso a esa
tecnología), seguro que tienen mejores cosas que hacer que aparcar una
furgoneta Tempest en la puerta de su casa. Y si usted es lo bastante
importante para merecer ese tipo de atenciones, créame, hay formas mucho más
sencillas de intentar acceder a sus datos.
Mucho más importante es la
siguiente opción: la del ajuste de línea (Word wrap) Esto indica qué
longitud tendrán las líneas del mensaje, una vez cifrado o firmado con PGP.
Puede elegir la longitud que desee (la que aparece predeterminada es de 70
caracteres/línea). Pero ATENCIÓN: asegúrese de que el ajuste de línea de
PGP sea menor que el de su programa de correo electrónico . De lo
contrario, éste introduciría retornos de carro adicionales que invalidarían la
firma en un mensaje.
Cuarta pestaña: TECLAS RÁPIDAS
(HOTKEYS). Facilitan el uso de PGP. Si, por ejemplo, activa la casilla
Cifrar ventana actual (Encrypt current window), podremos cifrar el
contenido de la ventana que se esté usando en ese momento (la de WordPad, de
Word .. la que sea) sin más que teclear simultáneamente las teclas que usted
indica, por ejemplo Control+Mayúsculas+E. Es una alternativa al uso de
PGPtray, que veremos más adelante. Puede activar estas casillas o no, a su
gusto.
Quinta pestaña: SERVIDORES (SERVERS). Un servidor
de claves es un "depósito" donde podemos obtener la clave pública de la
persona a la que queramos enviar un mensaje cifrado. Es un sistema muy cómodo,
más aún desde que PGP permite hacer búsquedas desde el mismo PGPKeys (menú
Server/Search, pero dejémoslo de momento). Uno de los servidores -puede tener
más de uno- será el predeterminado y va señalado con letra negrilla; será
aquél al que PGP se dirigirá para la búsqueda, a menos que determine vd. lo
contrario. Podemos borrar un servidor ya existente, editarlo, o incluir uno
nuevo. Ya que estamos, pruebe a introducir uno nuevo. Pondremos el de RedIris.
Al añadir un servidor nuevo, indique el protocolo de transmisión de datos (en
la mayoría de los casos, como ahora, http), el nombre (pgp.rediris.es) y el
puerto de comunicación (11371). Para otros servidores, estos datos pueden
variar.
A continuación, diversas opciones de sincronización
(Synchronize). La sincronización significa sencillamente obtener del servidor
de claves la versión más moderna de una clave pública. Recordemos que
constantemente las claves pueden ser firmadas, modificadas, revocadas... es
decir, se encuentra en evolución. Puede que hace seis días alguien en quien yo
confío haya firmado una clave y la haya enviado al servidor. Si yo voy a usar
dicha clave, la firma de esa persona de confianza me ayuda a establecer la
validez. Podemos elegir que se actualicen claves (Synchronize keys
upon...) en estos casos.
Cuando queremos cifrar un mensaje a un destinatario cuya clave no tenemos en nuestro archivo (... encrypting to unknown keys).
Cuando vayamos a firmar una clave. El servidor nos enviará la última versión de dicha clave antes de firmar, y enviará la clave de nuevo al servidor una vez vd. la haya firmado.
Cuando queramos añadir nombres (IDs de usuario), fotos o revocadores; ver más adelante ese concepto (Adding Names/Photos/Revokers)
Cuando queramos revocar una clave (Revocation)
Cuando queramos verificar una firma en un mensaje (Verification)
Sincronizar resulta bastante cómodo, aunque no es necesario.
Puede hacerlo "a mano" buscando en el servidor de claves, como ya veremos.
Sexta pestaña: AC (CA) Si fueron buenos lectores,
recordarán que en un capítulo anterior hablamos de las Autoridades de
Certificación (AC). Esta casilla permite elegir una AC para poder usar
certificados X.509 similares a los usados por los navegadores en sus
conexiones seguras. Parece un modo de uncir PGP al carro comercial de las AC.
De todos modos, PGP suele usar las firmas de claves (paciencia, ya llegaremos)
para establecer la validez de una clave. Así que "pasamos" de esta pestaña.
Séptima pestaña: Advanced (Avanzadas) La opción
algoritmos preferidos (preferred algorithm) nos permite decidir qué
algoritmo de clave simétrica queremos como predeterminado. A menos que usted
lo cambie (de momento, mejor que no), aparece el algoritmo CAST. Se puede
elegir entre CAST, IDEA y TripleDES. También podemos decidir los algoritmos
permitidos (allowed algorithms); esta opción es solamente útil si en el
futuro alguno de estos algoritmos se demuestra que tiene graves fallos que lo
hacen presa fácil de ataques criptoanalíticos (!esperemos que no!). Deje los
tres activados.
Después viene un ajuste fino al modelo de confianza.
Como nada es blanco o negro, puede que una clave sea solamente "semiválida".
Esto puede suceder si está firmada por una persona en la que tenemos confianza
media (marginal). Puesto que confiamos "a medias" en esa persona, aceptaremos
"a medias" las claves firmadas por esa persona. Activar la casilla mostrar
nivel de validez marginal (display marginal validity level sustituye la
bola gris/verde (validez/invalidez) en la columna "validity" por una barra
donde la cantidad de gris oscuro indica el grado de validez de dicha clave.
Por lo general, dicha barra será mitad gris oscura cuando solamente la haya
firmado una persona que tiene confianza marginal; será oscura del todo cuando
la haya firmado una persona de total confianza (incluyéndonos a nosotros), o
al menos dos personas con confianza marginal. Le recomiendo que active de
momento esta opción; así podrá familiarizarse mejor con el "modelo de
confianza" de PGP.
Más ajuste fino. Si una clave está firmada por una
sola persona con confianza marginal, se supone que la validez es marginal, y
así aparece si hemos activado la casilla "mostrar nivel de validez marginal"
Pero si esta casilla no está activada, ¿cómo aparece la bola de la columna
"validity", gris o verde? O, dicho de otra manera, ¿aceptamos la clave como
válida o no? Activando la casilla tratar claves de validez marginal como
inválidas (treat marginally valid keys as invalid) la respuesta es
negativa;
de lo contrario, harán falta al menos dos personas de confianza marginal para
que una clave quede marcada como válida.
Si está activada la casilla
avisar cuando se cifra a claves con una ADK (Warn when encrypting keys with
an ADK), el programa nos avisa cuando ciframos un mensaje a un
destinatario cuya clave tiene una ADK asociada (ya hemos visto ese concepto
antes). Esta opción es recomendable porque el remitente tiene derecho a saber
si existe dicha ADK, esto es, si el mensaje puede en principio ser descifrado
por alguien más.
Por último, una opción importante a efectos de
compatibilidad. PGP versión 5.x y anteriores no tienen opciones tales como
fotografías o certificados X.509 en las claves. Por tanto, si exporta su clave
puede que un usuario de versiones anteriores a la 6.0 no pueda importarla en
su archivo de claves. Para mantener la compatibilidad, y que usuarios de
versiones antiguas y modernas pueda intercambiarse claves, es conveniente
activar la opción de formato de exportación Compatible. Si escoge el
formato Completo (Complete), su clave incluirá fotos y certificados,
pero un usuario de digamos la opción 5.5 no podrá usar dicha clave para
enviarle mensajes a usted. Recomiendo exportar claves en formato compatible. A
fin de cuentas, los certificados X.509 aún no se usan en PGP ... y la opción
de incluir una fotografía con la clave, en mi opinión, no sirve más que para
aumentar el tamaño del archivo de claves. Aunque si quiere mostrar su belleza
al mundo, no seré yo quien se lo censure.
4.3 - Antes de comenzar: copiar
y revocar
Sí, ya sé, ¿cuándo comenzamos a cifrar y
firmar? Muy pronto, se lo prometo. Pero antes es necesario tomar precauciones.
Parece innecesario, pero créame, a tenor de los muchos mensajes de ayuda del
tipo "socorro, no sé que hacer, resulta que he ..." que he leído, mejor
prevenir que curar.
Lo primero que vamos a hacer es una copia de
seguridad de los archivos de claves. Un despiste, un "cuelgue" inoportuno
del sistema operativo, un borrado accidental ... y nuestros archivos de claves
pueden quedar cuando menos dañados. La solución no puede ser más sencilla:
copiar los archivos pubring.pkr y secring.skr que contienen, respectivamente,
las claves públicas y privadas almacenadas por usted. Puede guardarlas donde
quiera, pero le recomiendo prudencia, sobre todo en relación al archivo de
claves privadas. Un atacante que tenga una copia del archivo secring.skr tiene
la mitad del trabajo hecho. De todos modos, le resultará inútil sin una copia
de su frase de contraseña (passphrase), pero ¿por qué ponérselo fácil? Guarde
celosamente una copia de esos archivos. Lo mejor es tenerlos en una partición
cifrada, o en su defecto en un disquete separado.
En cualquier caso,
PGP está al loro. Si ha creado usted un par de claves (o más), cuando cierre
PGPkeys se le preguntará si quiera grabar una copia de seguridad o no. Usted
mismo.
A continuación, vamos a revocar la clave privada.
Revocar no es más que decir al mundo: esta clave ya no está bajo mi control,
no la uséis más. Esto sucede cuando tenemos la sospecha de que alguien más
puede tener una copia de nuestra clave privada. Vale, usted tiene el celo
guardián de un pitbull. Pero ¿qué tal andamos de memoria? El principal motivo
de la pérdida de control sobre una clave es el olvido de la frase de
contraseña. Si usted se olvida de dicha contraseña, se acabó el descifrar o
verificar con esa clave. Lo mismo le daría haber tirado a la basura su clave
privada. Pero los demás usuarios que tengan copias de la clave pública de
usted generalmente no lo sabrán, y puede vd. encontrarse con múltiples
mensajes que no puede descifrar.
La solución es la revocación. En
lugar de simplemente tirar la clave privada a la basura, la revocación
modifica la clave pública, de manera que una persona que tenga dicha clave no
podría cifrar, ya que PGP se lo impedirá. Por supuesto, una de las cosas que
no podemos hacer sin la clave privada es revocarla. Pero si no podemos usarla,
¿cómo vamos a revocarla? El truco es guardar una copia del certificado de
revocación antes de que suceda lo irreversible.
Vamos a revocar
la clave. Lo primero que hay que hacer es una copia de ambos archivos de
claves (llámelos, por ejemplo, secringr.skr y pubringr.pkr). Adopte éstos como
sus archivos de claves en el menú Opciones/Files. A continuación, pinche sobre
el ratón en la clave a revocar y elija Keys/Revoke (también vale usar el botón
derecho del ratón). Tras un (sabio) aviso sobre si sabemos lo que vamos a
hacer (respuesta: sí), se pedirá la contraseña. Y listo, la suerte está
echada. Ahora su clave aparece en PGPkeys con letra cursiva, y el icono de
llave que había a la izquierda tiene ahora una x roja.
Ahora, exporte
la clave mediante la opción Keys/Export, con el nombre y en el directorio que
desee (mejor en disquete). Si algún día ha de usarla, no tiene más que enviar
dicho archivo a un servidor de claves. Guarde bien este certificado de
revocación, porque si alguien lo consigue podría enviarlo a los servidores de
claves, haciendo creer a todo el mundo que esa clave ya no se puede usar. Eso
no le da acceso a mensajes cifrados o a suplantación alguna, pero le obligaría
a usted a crear un nuevo par de claves, ya que todos creerán que la clave
anterior ya no sirve. Un fastidio.
Y ahora, vuelva a configurar PGP
con los nombres de los archivos de claves anteriores. Ah, por cierto, intente
revocar una clave que no sea suya. Como ve, no es posible. Solamente se pueden
revocar las claves propias. Y otra cosa: no es necesario perder el control de
una clave para querer revocarla. Puede que simplemente deseemos usar otra
clave.
4.4 - Modificando claves
Echemos un vistazo a la clave que hemos creado. Pinche
sobre su clave y vaya al menú Edit/Expand Selection (o bien pinche sobre el
cuadradito que hay a la izquierda del icono de la clave). Sorpresa, la clave
se ha "abierto" y aparecen más cosas. Todo forma parte de la clave. La primera
línea es la misma que teníamos antes: validez, confianza, tamaño, ID de clave,
etc. En la columna "Descripción" aparece "DH/DSS key pair", lo que indica que
representa un par de claves Diffie-Hellman (o RSA, si es el caso).
Después viene un icono con forma de sobre, que nos da el identificador
de usuario (User ID). Este es el "nombre" que le damos a la clave, y que suele
corresponder con el nombre (real o ficticio) del usuario y su dirección de
correo electrónico. Podemos cambiar ese ID por otro, lo que resulta muy útil.
Finalmente, aparece una tercera línea con un icono en forma de lápiz. Es la
firma digital. Como ve, la clave (más correctamente, el identificador de la
clave) está firmada por ella misma. Esto parece una tontería, pero nos asegura
que dicha clave no puede alterarse (existen maneras de alterar una clave
pública). Si usted no recuerda haber firmado su propia clave, es porque PGP la
ha firmado tras el proceso de creación.
Vamos a "jugar" con nuestra
clave privada. Ponga el ratón sobre la primera línea de la clave, y presione
el botón derecho del ratón. Lo primero que vemos son los comandos Copiar
(copy) y Pegar (Paste), típicos de cualquier aplicación Windows.
Después, la de Borrar (Delete). No se la recomiendo ... a no ser que se
haya cansado de la criptografía de clave pública. A continuación, algo
interesante: firmar (sign). Como recordará el atento lector, firmar una clave
implica dar validez a ésta. No podemos validar nuestra propia clave (de hecho,
ya está firmada), así que haga la prueba de firmar una clave cualquier. Pinche
sobre cualquier otra clave y escoja la opción de firmar.
Aparece
entonces un mensaje recordándonos que, al firmar, certificamos que la clave
que firmamos realmente pertenece al usuario que aparecen en el User ID. Luego
aparece una casilla que dice "permitir que la firma sea exportable. Otros
podrán así fiarse de la firma de usted (Allow signature to be exported. Others
may rely upon your signature). Si no activamos dicha casilla, la firma será
no-exportable. Esto significa que si usted exporta posteriormente dicha clave
(en forma de archivo, o enviándola a un servidor de claves), la firma no
aparece. Es decir, la firma que vd. acaba de hacer no sale de PGPkeys. Existen
algunas circunstancias en las que esto resulta aconsejable, pero lo habitual
es hacer la firma exportable. De ese modo, la "red de confianza" se va
tejiendo y quien confíe en usted aceptará la firma en una clave, dando por
tanto dicha clave por válida. Le recomiendo que firme siempre con firma
exportable.
En la opción "Más opciones (More choices)" aparece
un ente nuevo: el "meta-presentador" (meta-introducer). Esto suena raro, pero
la idea subyacente es sencilla. Recordemos que podemos otorgar validez y
confianza a una clave. Cuando firmamos una clave (o cuando ésta contiene la
firma de alguien de confianza), solamente la estamos validando. Para darle
confianza, hemos de fijársela "a mano" (Key Properties/Trust Model/
Trusted-Marginal-Untrusted). Un meta-presentador es, por definición, alguien
de confianza absoluta, de manera que cualquier clave firmada por él será
considerada como válida por nosotros. Puede probarlo firmando con firma
Meta-Presentadora (exportable o no) la clave denominada "Network Associates
TNS Division Employee Certification Key". De repente, casi todas las claves
aparecen como válidas. Son aquellas que han sido firmadas con la
clave"Network...etc" Abra cualquiera de dichas claves (Edit/Expand Selection)
y podrá comprobarlo.
Igual que con las firmas sencillas, que podían
ser exportadas o no, los meta-presentadores podemos establecerlos de "puertas
adentro" (Meta-Introducer Non-Exportable) o de "puertas afuera" (Trusted
Introducer Exportable). Para simplificar, firmar una clave como
meta-presentador es como firmar esa clave y, a continuación, otorgarle
confianza máxima. Con una diferencia: en ese último caso podemos "ajustar" el
nivel de confianza deseado (total, marginal o nulo), en tanto que un
meta-presentador es siempre de confianza total. Si le parece complicado,
simplemente olvídese de ellos y limítese a establecer la confianza del modo
tradicional: mediante el menú de propiedades de clave (Key/Properties).
¿Qué, se va animando? Pues vamos a continuar con nuestra clave recién
creada. Una de las cosas que podemos hacerle es añadirle elementos
(Add). Podemos en primer lugar añadir un nuevo nombre (Name) a la
clave. Esto resulta muy útil cuando se desea modificar el nombre de la clave
(User ID), por ejemplo por un cambio de dirección de correo electrónico.
Muchos usuarios preguntan "he cambiado de cuenta, ¿tengo que crear un nuevo
par de claves?" La respuesta es que no.
Supongamos que nuestro Pepe
Cripto quiere abandonar su dirección pepecripto@micasa.com, en favor de
pepe@cripto.com. No tiene más que añadir el nombre (Add/Name) e introducir la
contraseña. Y ahora aparece el nuevo nombre. Si "abrimos" la clave,
comprobaremos que tiene dos iconos de sobre, correspondiente a los dos ID de
usuario, el antiguo y el nuevo. El nuevo ID de Usuario está firmado por sí
mismo, y el ID antiguo está firmado por el nuevo (esto es para relacionar
ambos IDs). Es conveniente mantener el ID antiguo, porque si no los demás no
sabrán que se trata de la misma clave con distinto collar. ¿Y si queremos
cambiar de opinión y dejar el ID antiguo? Pues no hay más que pinchar sobre él
y elegirlo como ID predeterminado (Set as Primary Name).
También podemos añadir una fotografía nuestra (Add/Photo), chuchería
simpática pero poco útil. Y también se puede añadir un revocador (Revoker). ¿Y
qué es un revocador? Pues una persona a quien otorgamos la facultad de revocar
nuestra clave. Es decir, si usted pincha sobre su clave, elige "Add/Revoker" y
selccciona mi clave, significa que yo podré, con mi clave privada, revocar su
clave. De hacer eso, en su clave (Key/Properties) aparecerá una tercera
pestaña denominada Revokers (revocadores). Puede tener todos los revocadores
que desee, o ninguno en absoluto.
Esto resulta útil para aquellos
usuarios que confíen tanto en otro como para depositar la prueba máxima de
confianza: la capacidad de desactivar una clave permanentemente. Como
entregarle un poder notarial, vamos. Personalmente, prefiero no otorgar tales
poderes a nadie. A fin de cuentas, revocar una clave no es algo que precise
usted hacer todos los días ... y recuerde que no se le puede "quitar los
poderes" a un revocador. Esta opción, como la de meta-presentador, puede ser
útil en entornos corporativos, donde un "maestro cerrajero" ha de tener la
posibilidad de reparar los desaguisados hechos por los usuarios. A nivel de
usuario, basta con convertirnos en nuestros propios revocadores y, si llega lo
peor, "rematar" nuestra clave nosotros mismos con la orden Revocar
(Revoke).
Como penúltimos detalles, se puede añadir un certificado
(Certificate) tipo X.509. Esto requiere tener designado una Autoridad de
Certificación (AC) en las opciones. De hecho, nunca he podido usar dicha
opción, y tampoco resulta necesaria. Es, con todo, un nexo de unión entre los
mundos PGP y SSL. Otro detalle es que, si tenemos varios pares de claves de
nuestra propiedad, uno de ellos aparece con letras negritas en la ventana
PGPkeys. Esto designa la clave predeterminada, esto es, la que se usará para
descifrar/firmar a menos que indiquemos otra cosa. Podemos elegir nuestra
clave predeterminada sin más que pinchar sobre ella y elegir Establecer como
Predeterminada (Set as Default)
Por cierto, como habrá podido
comprobar, cualquier adición a nuestra clave requiere de la contraseña, ya que
esos privilegios no están autorizados a nadie más. Usted no podrá añadir nada
a una clave pública que no le pertenezca. Pruebe y verá.
Se nos está
alargando el tema algo más que los demás, pero continuemos un poco y agotemos
el tema. Siguiendo en nuestro "trasteo" de claves, lo que sigue podemos
aplicarlo tanto a nuestras claves como a cualquier clave pública. Podemos
verificar las firmas que tienen las claves, por ejemplo para comprobar que
ninguna ha perdido validez por haber sido firmada con una clave caducada
(reverify signatures), actualizar dicha clave obteniendo la versión más
actualizada en el servidor de claves (Update), enviarla a un servidor
de claves (Sent to), ver sus propiedades (Key Properties) y
exportarla como archivo (Export)
También podemos hacer algo que suena
demoledor: dehabilitar una clave (Disable). La idea es la siguiente. Si
usted cifra un mensaje de correo electrónico, aparecerán todas las claves
públicas en una pantalla para elegir una, y esto puede resultar engorroso si
vd. ha acumulado muchas de ellas. Puede borrar algunas de ellas, pero a lo
mejor no desea desprenderse de ellas, no vaya a necesitarlas en el futuro. La
solución es la deshabilitación. Al deshabilitar una clave se está diciendo al
programa que no la tenga en cuenta a la hora de cifrar, de manera que no
tendremos que tenerla en cuenta cuando cifremos mensajes. De todos modos sigue
estando en nuestro archivo de claves y apareciendo en la ventana PGPkeys
(aunque en letra cursiva, para distinguirla de las demás).
No confunda
este término con otros. Deshabilitar no significa invalidar, revocar o perder
la clave. Cuando nos haga falta, podemos re-habilitarla (Enable). Si el
archivo de claves públicas fuese una agenda de teléfonos, imagínese el
conjunto de claves habilitadas como esa agendita minúscula que llevamos en la
cartera con solamente unos pocos números de teléfono. Inhabilitar es,
simplemente, poner las hojitas con los teléfonos poco usados en un cajón,
donde no molestan pero están a mano para cuando los necesitemos.
Y
para terminar, una opción de lo más curiosa: la partición de claves (Share
split). Supongamos que usted desea dejarle a sus hijos un documento digital
importante, digamos un poder notarial, de forma que decide cifrar dicho
documento. El problema es que usted quiere que todos ellos, o al menos unos
cuantos, se pongan de acuerdo antes de descifrar el documento, de manera que
no pueda uno de ellos usarlo para pulirse la herencia de la familia. Incluso
si el depositario de la clave de cifrado, ¿qué hacemos si para su desgracia le
atropella un autobús? La solución es "trocear" la clave mediante un
procedimiento denominado separación de Blakely-Shamir. De esa forma, solamente
mediante la unión de un número de "trozos" (no tienen por qué ser todos) se
puede reconstruir la clave.
Ya ven, milagros de la criptografía
moderna. Y es que los tiempos adelantan ...
4.5 - Más información
Esta vez os voy a poner deberes. Hace algún tiempo redacté un pequeño
Informe donde intento aclarar los conceptos de confianza y validez. Se incluye
un archivo .zip con diversos archivos de claves públicas y privadas, para que
podáis "trastear" por vuestra cuenta:
+
Informe 9: Confianza, validez y el doctor Watson
Os recomiendo
vivamente que lo utilicéis como ejercicio para iros soltando en los conceptos.
La contraseña de las claves privadas es Elemental, querido Watson
Termina aquí el Capítulo 4 de este Curso sencillo de PGP. ¿Qué hacemos ahora?
![]()